El refugio
Sobre nombrar las cosas y la magia de la palabra.
Si hay una canción que ilustra lo que voy a decir, es ésta de Rosario.
Hace rato que vengo consumiendo un contenido que ya es muy aburrido de lo tendencia que se volvió, que es el “Mi ecosistema de cuadernos”. Principalmente lo consumo por YouTube ya que empezó a aparecer por los canales de artistas que sigo, y como siempre, de golpe me vi saturada. Sin embargo, sigue siendo un tema que me interesa, como hacemos para organizarnos por fuera de las pantallas, como bajamos las ideas y a donde volver cuando nos desertificamos. Después de meses de repetición, hace muy poquito encontré una chica que no solo tenia el mismo, usando la ya apropiada expresión, ecosistema de libretas que yo, sino que a la libreta mas importante, el que suelen llamar Commonplace book, la bautizó con un nombre que abrazaba todo un concepto para ella y me pareció algo tan brillante, tan oportuno y tan simple, que me suscribí a su canal, y también adopté su idea. Para darle más misticismo?) ella bautizo su libreta como Agua Nueva, y justo yo estoy leyendo Agua Viva de Clarice Lispector, y no puedo evitar sentir la magia de los rebotes.
Obvio que yo tenia que encontrar mi propia manera de nombrar mis libretas, a las que no llamo commonplace book, sino simplemente cuadernos o bitácoras. Hoy viven e una pequeña familia adentro de un porta agenda que me mandé a hacer especialmente, con bolsillos y compartimentos y todo se guarda con un cierre y queda lindo y protegido. Esos cuadernos guardan mis ideas, algunos bocetos y cositas sueltas que voy pegando para no perder, también un seguimiento de talleres. Tengo una libreta aparte para trackear lecturas y no olvidarme que leí, cuando y de donde lo saque (por si tengo que devolverlo) También unas libretas donde hago listas, para tener a la vista y no andar buscando entre los cuadernos. algunos artilugios de papelería, no mucho mas. Son cuadernos lentos que avanzan con la misma velocidad que yo avanzo en la realidad física (no la mental que va a las chapas).
Entonces, a diferencia de Iris, la chica de YouTube, mi espacio no es un agua nueva que corre, es Una Madriguera. Un refugio fresco donde alimentarme, donde dejar a resguardo el alimento, donde echarme una siesta o enloquecer, tiene compartimientos y bolsillos, se llena de cosas y cositas, siempre tiene mas lugar, pero siempre esta lleno. Y yo, como buena mamífera (me divierte pensar que además soy conejo de fuego en el horóscopo chino), ahí soy madre y soy cría, alimento y me alimento, crezco y protejo, descanso y regreso cuando se hace la hora.
Es curioso también que esté ubicando mi proceso creativo en un lugar tan biológico. Tal vez porque crecí en un lugar que fue campo hasta hace unos 20 años. Tal vez porque soy un poco loca de las plantas, y porque actualmente tengo una obsesión con las aves. En un principio pensé que Nido era una buena opción, pero realmente no funciona conceptualmente; Madriguera es casi exactamente como se siente. Un nido es demasiado frágil, bueno depende cual nido, pero eso de estar en altura, en lugares difíciles de alcanzar, y que se relegue a la reproducción y cría, pero que se abandone inmediatamente se aprende a volar, no iba demasiado con mi concepto de proceso creativo. Necesitaba algo mas de tiempo adentro del hueco, un poco mas de oscuridad, estar mas cerquita de la tierra.
Sin embargo, no todo podía cerrar con broche de oro, un síndrome del impostor, o un poco de culpa de copiadora ( termino propio?) me atraviesa. No tanto por usar la idea de Iris, ya que realmente me parece que no va por ahí, pero si sentir que el concepto de madriguera como metáfora ya esta bastante utilizado, no es nada original. Lo bueno es que lo original es una construcción y coso, lo malo es que me sentía feliz de mi hallazgo y quería compartirlo pero me preocupaba la opinión ajena. Así que, rompo el hechizo declarándome de antemano como una nueva usuaria de la metáfora. Prometo cuidarla y barrerla a diario.
Cuéntenme si tienen también algún ecosistema de cuadernos, si se cruzaron con la tendencia y se aburrieron como yo, si bautizaron alguna vez algún objeto.






